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20090423
20090408
A la mierda el amor violento
Ay, señorito blog, usted se ha vuelto una pequeña ventana sin luz.
No lo despido, no se preocupe, pero mis letras de colores se matizaron al gris de Mirauda y ya no sé qué me dice el árbol cuando lo veo tan feliz (aunque sospecho que no quiere decirme nada). Lo siento querido señorito blog, creo que el humo ha apagado el fuego azul de su agonía y prolonga el sueño que no concibo, perdóneme, pero no hay ningún concepto que asocie tanta forma (Pedro, no todo es perfecto) y mi oficio es tan imperfecto que no logro unir los pliegues de tu alma.
Creo que ya puedo decirte adiós, pero no a ti, pequeño amarillo, si no a quién malditamente inspiró unas cuantas entradas apuñaladas en tu lomo que fue multicolor hasta que la inseguridad azul lo desangró.
No lo despido, no se preocupe, pero mis letras de colores se matizaron al gris de Mirauda y ya no sé qué me dice el árbol cuando lo veo tan feliz (aunque sospecho que no quiere decirme nada). Lo siento querido señorito blog, creo que el humo ha apagado el fuego azul de su agonía y prolonga el sueño que no concibo, perdóneme, pero no hay ningún concepto que asocie tanta forma (Pedro, no todo es perfecto) y mi oficio es tan imperfecto que no logro unir los pliegues de tu alma.
Creo que ya puedo decirte adiós, pero no a ti, pequeño amarillo, si no a quién malditamente inspiró unas cuantas entradas apuñaladas en tu lomo que fue multicolor hasta que la inseguridad azul lo desangró.
Cál-late
Lo siento, ya no puedo ir más lento, mi corazón ya aceleró al ritmo de tu canción. Lo siento, mi cabeza se ahoga en ti, ya no puede más. Lo siento, de verdad. Ni siquiera tu olor se quiere ir de mi ropa, ni tus labios, manos y cuerpo apartarse de mis días y mis noches para convertirse en recuerdo. Lo siento, pero mis lágrimas no quieren ser parte de mis sueños.
Mi cuerpo quiere ser tuyo cada noche con melodías ajustadas a tus labios sonrientes.
Amor, lo siento. Siento llamarte así pero no hay forma en tu esencia que calce perfecta en ti.
Lo siento, repito, y callo.
Mi cuerpo quiere ser tuyo cada noche con melodías ajustadas a tus labios sonrientes.
Amor, lo siento. Siento llamarte así pero no hay forma en tu esencia que calce perfecta en ti.
Lo siento, repito, y callo.
Liceo
Nos despedimos hace poco, casi una eternidad.
No sé cómo lo hicimos, no sé qué me quiere decir el nudo en la garganta. Ya lloré, un poco, un poco sola, quizás esperando la lluvia del viento que cae de tu boca gritando y callando. Hace frío y aún no amanece, cada noche me dice que no es mía, que busque a otra para no despedirme. Pero soy tonta, y sólo te espero a ti, entre miles de inseguridades azules y momentos amarillos escondidos en cada rincón del viento que me invita a respirarte.
Puedo encontrarte a veces con sabor a cerezas por las mañanas y a piel por las noches, también puedo perderte una o dos veces al rozar tus labios con los míos y puedo reirme hasta llorar si me provocas cosquillas con palabras juguetonas.
Y entonces, dónde piensas esperar el momento justo de irrealidad pasajera en el que tus ojos se quedan quietos regocijándose con la alegría de los partcipantes que ya ganaron?
O dónde te despedirás con tono azul del vidrio que empapa mis noches?
No lo sabes.
Ni yo.
Ni nadie.
El sol iluminará de muchas maneras distintas antes y después de ti, sin embargo, el latido que te espera será el mismo una y mil veces para llevarte a la luna.
No sé cómo lo hicimos, no sé qué me quiere decir el nudo en la garganta. Ya lloré, un poco, un poco sola, quizás esperando la lluvia del viento que cae de tu boca gritando y callando. Hace frío y aún no amanece, cada noche me dice que no es mía, que busque a otra para no despedirme. Pero soy tonta, y sólo te espero a ti, entre miles de inseguridades azules y momentos amarillos escondidos en cada rincón del viento que me invita a respirarte.
Puedo encontrarte a veces con sabor a cerezas por las mañanas y a piel por las noches, también puedo perderte una o dos veces al rozar tus labios con los míos y puedo reirme hasta llorar si me provocas cosquillas con palabras juguetonas.
Y entonces, dónde piensas esperar el momento justo de irrealidad pasajera en el que tus ojos se quedan quietos regocijándose con la alegría de los partcipantes que ya ganaron?
O dónde te despedirás con tono azul del vidrio que empapa mis noches?
No lo sabes.
Ni yo.
Ni nadie.
El sol iluminará de muchas maneras distintas antes y después de ti, sin embargo, el latido que te espera será el mismo una y mil veces para llevarte a la luna.
20090331
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz, te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz, voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia. No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano, porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula, y los gestos, esa arquitectura de la nada, encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa. Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo. Además te quiero, y hace tiempo y frío.
Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocitode azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocitode azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.
De vuelta del paseo donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento,
y bebí una botellas de Beaujolais, para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel y sé que estaré solo en la ciudad más poblada del mundo.
Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.
Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre
el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a horahasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.
Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntases
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.
y bebí una botellas de Beaujolais, para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel y sé que estaré solo en la ciudad más poblada del mundo.
Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.
Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina, como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre
el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a horahasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.
Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizá juntases
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos, que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.
Cruz
Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guanteso una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afueraen ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guanteso una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afueraen ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.
20090329
20090310
Nomedigasnada
lzjklfjklvcns,cnkjfggjkñsfklglñjkwlcx,aszcmkekjmckljwfhSDFAWFsdgwekljgkljml
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20090206
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